lunes, 11 de febrero de 2013

LOS EFECTOS BENEFICIOSOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN PERSONAS CON SOBREPESO

La actividad física interviene, junto al régimen, en el control del sobrepeso, con un aumento de la masa magra y una reducción de la adiposidad abdominal.

Para las personas afectadas por un exceso de peso, una actividad física permite:
- Una pérdida de peso moderada, especialmente si está asociada a un régimen: los efectos de la actividad física sobre la pérdida de peso son modestos.
- El mantenimiento del peso después de una pérdida inicial de peso: el impacto de la actividad física es importante.
- Una mejora de las comorbilidades de la obesidad.
- Unos beneficios psicológicos (favoreciendo un mejor seguimiento de los consejos dietéticos).




EL MAPA GLOBAL DE LA OBESIDAD

- El número de obesos en el mundo se ha duplicado en tres décadas.
- Estados Unidos es el país más rico con más prevalencia de esta enfermedad.

En tres décadas (entre 1980- 2008) la prevalencia de la obesidad se ha duplicado en el mundo y, en la actualidad, más de una de cada 10 personas la padece. En total, 502 millones de ciudadanos en el planeta
(205 millones de hombres y 297 millones de mujeres) son obesos y eso hay que remediarlo.

La situación no pinta bien para España, pero el panorama de la obesidad es aún más desolador para otro países, sobre todo para EEUU. Entre las naciones ricos, EEUU tiene el mayor IMC para ambos sexos. Le sigue en este ranking de exceso de kilos, Nueva Zelanda, mientras que en el lado opuesto, Japón es el país con menor IMC (22 para mujeres y 24 para hombres), seguido de Singapur. En cuanto a los sitios donde este indicador ha crecido más rápido, en el caso de las mujeres se encuentran EEUU y Nueva Zelanda, junto con Australia, y en el caso de los hombres, el Reino Unido y Australia.





















viernes, 8 de febrero de 2013

Remedios para evitar la obesidad.

La obesidad es un tema muy delicado, como vamos mostrando. Aquí os dejamos unas pautas que hay que seguir para evitarla.

  • La ansiedad: no tener prisa en comer, ya que es uno de los factores que contribuye a ganar kilos. Se debe ingerir los alimentos de manera pausada y masticarlos muy bien. Comer despacio es una forma de calmar el apetito.
  • La frecuencia: es ideal realizar al menos 4 comidas diarias, y de ser posible agregar una merienda a media mañana. Para mantener el peso se debe comer poco frecuentemente, en vez de realizar 2 comidas más abundantes.
  • El efecto yo-yo: también conocido como el efecto rebote, es el hábito de muchas personas de adelgazar y volver a engordar, es estresante para el organismo.
    Esta recuperación del peso puede generarse por dietas inadecuadas que originan pérdida de masa muscular o por no saber alcanzado, donde el gran error radica en la no práctica de ejercicio físico.
    Por lo tanto, si la dieta es un poco alta en proteínas mejor, y si se realiza ejercicio una vez alcanzado el peso, no existirá el temido efecto rebote.
  • El balance: debemos mantener un equilibrio entre lo que ingerimos y lo que gastamos. La clave está en gastar más de lo que ingerimos. De esta forma bajaremos el peso corporal, y para mantenernos, ambas acciones deben estar en equilibrio.
  • Los riesgos: tener bien claro que la obesidad representa un grave problema para la salud, conseguirá que el individuo esté alerta.
    Con la obesidad hay un mayor riesgo de mortalidad, de padecer hipertensión, colesterol alto, diabetes, enfermedades cardiovasculares, artrosis, insuficiencia pulmonar, várices, etc.
  • La inexistencia de dietas milagrosas: adelgazar exige tiempo, voluntad y estar convencido. Bajo un tratamiento supervisado por un especialista, se sentirá mejor e irá bajando de peso poco a poco, para que el organismo se adapte a los cambios. Esos cambios de hábitos deberán permanecer a largo plazo, ya que la dieta no se trata de perder kilos a contrarreloj como si fuese una amenaza. La dieta es la alimentación diaria, sana y equilibrada que nos hará llegar a una mejor calidad de vida.

martes, 5 de febrero de 2013

La obesidad podría aumentar el riesgo de padecer Alzheimer

Todo el mundo sabe que el sobrepeso y la obesidad no son saludables. Lo que ya no es tan conocido es que además de hipertensión o diabetes, la obesidad podría aumentar el riesgo de padecer Alzheimer. Un gen que hace que uno de cada tres estadounidenses y casi la mitad de los europeos sean obesos, se ha relacionado ahora en un estudio con la probabilidad de padecer Alzheimer. Los neurólogos advierten que tener el gen que engorda no significa que la persona vaya a padecer la enfermedad neurodegenerativa,  aunque advierten que el estilo de vida repercute en la salud del cerebro.

lunes, 28 de enero de 2013

TIPOS DE OBESIDAD

Según la distribución de la grasa corporal

Vamos hablar de los diferentes tipos de obesidad que nos podemos encontrar en nuestro entorno referido a la distribución de la grasa corporal.

- Androide, abdominal o central: es la acumulación de grasa en el tórax, cara y abdomen.
- Periférica o genoide: la grasa suele localizarse principalmente en las caderas y muslos.
- Homogénea: la grasa no se localiza en una zona específica del cuerpo.


Hay otros muchos tipos de obesidad que citaremos posteriormente.

OBESIDAD, ENFERMEDAD VIRAL

Cuando no se adelgaza ni con dieta

El vídeo que os voy a mostrar a continuación, nos da a entender que hay personas que aunque quieran adelgazar no pueden, porque o es demasiado tarde, o el funcionamiento del metabolismo falla. Hay imágenes bastantes asombrantes y textos explicando los contenidos de la obesidad.


TIPOS DE OBESIDAD SEGÚN GRADO DE RIESGO

Hay diferentes grados de obesidad, como por ejemplo:

- Normal.
- Sobrepeso.
- Obesidad grado I.
- Obesidad grado II.
- Obesidad grado III.
- Obesidad grado IV.
Aquí os dejo una imagen en la que se refleja la diferencia entre todos estos grados de obesidad.